Bailaba entre las sombras de la noche,
envuelta en mil misterios que nunca supe desenredar,
no puede evitar fijarme en ella, mirarla embobado durante toda la semana, viéndola acariciarse el pelo, sonreír a las nubes en el cielo,
su dulce forma de pronunciar mi nombre en silencio,
no pude evitar de ella enamorarme,
no pude evitar soñar con ella cada noche,
hasta la pasada noche...
cuando ya no fue necesario soñar más.
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